EL ESTÓMAGO

Quienes hayan pasado consulta en alguna ocasión con un fisioterapeuta o un osteópata es muy probable que se hayan encontrado en alguna ocasión con esta situación. Pongamos un ejemplo; el paciente acude a consulta porque le duele el hombro. Después de la anamnesis -la entrevista inicial donde el terapeuta investiga sobre las causas del problema que el paciente relata- y de las pruebas pertinentes para descartar y diagnosticar su problema, una de las propuestas de tratamiento consiste en trabajar sobre la región abdominal. Qué extraño, ¿verdad? Pues bien, en consulta ya nos encargamos de dar explicación al porqué de este hecho, pero aquí vamos a intentar dar una sencilla explicación para llegar a entender cuál es el motivo de este tipo de tratamiento.  

El estómago es un órgano que forma parte del aparato digestivo y que se encarga principalmente de descomponer los alimentos, previa entrada de estos en el intestino delgado y grueso para poder absorber sus nutrientes.  

Anatómicamente está unido a muchas otras estructuras cercanas del mismo sistema digestivo, pero también del sistema locomotor, es decir; huesos, ligamentos, músculos, etc.  

Su inervación se la dan los nervios que tienen funciones diferentes y que están relacionados con estructuras del sistema locomotor. Por ejemplo, a nivel dorsal, unido a las vértebras de esta zona se encuentran los ganglios que dan la inervación simpática al estómago, mientras que el nervio frénico tiene un origen a nivel cervical y entronca o se une a nervios que dan sensibilidad al hombro. Es este uno de los principales motivos, la correlación del nervio y la víscera que hacen que algunos dolores puedan ser originados lejos de donde finalmente el dolor se presenta. Si la víscera sufre algún tipo de disfunción -no necesariamente una patología- puede enviar estímulos a través de estos mismos nervios que dan una información en forma de dolor en una zona alejada. 

Puede haber otros motivos por los que un problema en la víscera resulte en un dolor en otra zona, tales como una correlación de estructuras que unen el estómago con las estructuras cercanas, lo que desencadena una reacción en cadena que afecta a otras zonas más alejadas.  

Es por este motivo que, una vez descartadas las causas más habituales de un dolor, una correcta exploración es necesaria para poder establecer su causa y hallar las hipótesis pertinentes.  

Esperamos que con esta sencilla explicación, puedan entender el porqué de algunas actuaciones que realizamos los fisioterapeutas y los osteópatas.