Se denomina epicondilitis a toda patología presente en la zona tendinosa que se inserta en el epicóndilo, que se encuentra en el codo. A toda patología, nos referimos a la inflamación del tendón, calcificaciones que puedan surgir, micro rupturas e incluso roturas parciales del tendón.  

El origen de la epicondilitis puede ser debido a gestos repetitivos que acaban generando mucha tensión en la musculatura extensora del antebrazo, generando irritación y por lo tanto inflamación y dolor en la zona del tendón. Los gestos más habituales en la sociedad actual van desde el uso del ratón del ordenador en una posición no ergonómica hasta la sobreutilización del antebrazo para practicar deportes de raqueta, golf…  

El diagnóstico médico de esta patología deberá hacerse mediante una prueba diagnóstica como la ecografía donde podamos corroborar la clínica y la inflamación del tendón ya pensada en clínica, y donde podamos cuantificar esta inflamación y observar el estado intrínseco del tendón. Los plazos de rehabilitación variarán en función del grado de inflamación, de la presencia o no de calcificaciones, de si dejamos de hacer o no el gesto lesivo… y lo más importante, de la capacidad de regeneración del cuerpo del paciente. Esta capacidad podemos aumentarla con una buena hidratación, nutrición y aumentando las horas de descanso reparador. 

Las epicondilitis deben tratarse sin reposo para no perder el acondicionamiento del tendón al esfuerzo, sino adaptando la carga al tendón para que no llegue al punto en el que haya demasiada carga y produzca el bucle irritación-inflamación-dolor. Esto se consigue con una adecuada progresión de ejercicios donde adquieren gran importancia los ejercicios excéntricos.  

Además de los ejercicios, es muy importante la descarga de los músculos extensores y pronadores del antebrazo para rebajar la tensión muscular, la inhibición mediante la punción seca de los diferentes PGM que puedan ir apareciendo, estiramientos, movilización de la zona, kinesiotape… 

 Si el paciente tuviera más tendinopatías en el cuerpo, o de repetición, habría que valorar la posible presencia de diferentes factores etiológicos responsables de estas recidivas, como factores hormonales, hígado graso, o alteraciones de la pleura pulmonar debido a disfunciones de tipo viscero-somáticas.