El tinitus, también conocidos como acúfenos, se define como una percepción de sonidos (acúfenos) sin ir acompañados de estímulos externos que los justifiquen y está muy relacionado con la hipoacusia (pérdida de percepción auditiva). Su aparición se puede asociar con la pérdida de oído, pudiendo ser diagnosticado en un 90% de pacientes con tinitus, y que además utilizan medicación ototóxica -que puede tener efectos adversos a nivel auditivo-, presentan infecciones o tienen estrés psicológico. 

Una de las formas habituales de tinitus es el de tipo somático o somatosensorial.  Es aquel en el que hay una implicación estructural en la anatomía normal de las vías somatosensoriales -es decir, aquellas que procesan información del entorno de retorno al sistema nervioso central- y auditivas. La aparición y variación de la intensidad tinitus es un fenómeno fundamental y característico del tinitus somático. Esta variación puede aparecer, entre otros motivos cuando hay una contracción muscular de la articulación temporomandibular (ATM), de la cabeza, del cuello, extremidades superiores o movimientos oculares tanto en vertical como en horizontal. También puede aparecer cuando se hace presión en los puntos gatillo miofasciales. 

La relación entre el tinitus y afectaciones de la articulación temporomandibular están presentes en un 30,1% de las personas que presentan tinitus somático. Si el diagnóstico confirma que la afectación de esta articulación tiene un efecto directo con la aparición o la intensidad del tinnitus, el tratamiento con fisioterapia es una herramienta muy eficaz para hacer desaparecer las percepciones de los sonidos. Enfocar el tratamiento realizando movilizaciones de la articulación y tratando la musculatura involucrada en la articulación temporomandibular y en general la musculatura implicada en los movimientos de las cervicales, ayuda a reducir la tensión y permite una alineación de las articulaciones de la cabeza y del cuello. 

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