Denominamos vértigo a la sensación de mareo dada por la ilusión de movimiento producida por una alteración de la orientación espacial, en que las personas sienten que giran respecto a su alrededor o que el mundo gira respecto a ellos, y que puede venir acompañado de náuseas, vómitos, pérdida del equilibrio, tinnitus… 

Los vértigos pueden ser de origen central por un problema de daño cerebral (ictus, esclerosis múltiple, tumores…) o de origen periférico por problemas en el oído interno, que suele ser lo más común. Dentro de este último tipo podemos encontrar vértigos más leves como el vértigo posicional paroxístico benigno (VPPB) provocado por la formación de depósitos de calcio en el líquido de los canales semicirculares, la neuritis vestibular que es una infección del nervio vestibular tras, normalmente, un resfriado; y más graves, como la enfermedad de Ménière provocado por un aumento en la presión del líquido del aparato vestibular del oído. 

Desde la fisioterapia podemos ayudar a los pacientes con vértigos a la mejoría de sus síntomas mediante la realización del protocolo de Epley y otros ejercicios como los de Brandt-Daroff. A este tratamiento hay que añadirle unos consejos nutricionales de gran importancia, sobre todo para que aquellos que padecen la enfermedad de Ménière: 

Se debe reducir la ingesta de sal y de los alimentos ricos en sodio, ya que por el efecto de osmosis puede provocar variaciones en la presión de los líquidos del oído interno, agravar los tinnitus (zumbido que se escucha en el oído) y por tanto la sensación de vértigo. 

Pese a que no está totalmente demostrado, sería aconsejable reducir la ingesta de alimentos ricos en cafeína (café, té, chocolate, coca cola…) y en alcohol ya que se ha visto que estos alimentos provocan una vasoconstricción de los vasos sanguíneos del oído interno provocando una reducción de la llegada de sangre, lo que puede aumentar la sensación de vértigo. 

También, en caso de que fuera necesario, el aporte farmacológico puede ser de buena ayuda en los momentos más agudos. 

Os dejamos algunos artículos relacionados con la enfermedad de Ménière y el consumo de algunos alimentos, que pueden ser de vuestro interés: 

https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/30596397/

https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/28523982/

https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/32523900/